¿Qué es la Domótica?

El término domótica proviene de la unión de las palabras “domus” (que en latín significa casa) y “tica” (de automática, palabra en griego, que funciona por sí sola). Por lo tanto, se define a la domótica como el conjunto de sistemas y tecnologías integradas que controlan y automatizan las diferentes instalaciones de una vivienda.

¿qué se puede domotizar?

Hoy en día cualquier requisito que el usuario desee se puede domotizar; desde persianas, apertura de puertas y ventanas, hasta el control de riego del jardín. La domótica cuenta con cuatro pilares fundamentales: Gestión energética, confort, seguridad y climatización. Dentro de ellos se encuentran las distintas funcionalidades que se automatizan para que formen parte de un mismo sistema, al que se denomina "sistema domótico". Este sistema funciona como un todo, dando lugar a las denominadas "Construcciones Inteligentes", ya que son capaces de hacer cosas por nosotros sin necesidad de que la orden sea exclusivamente directa. ¿Y cómo es ésto?. Simple, por ejemplo podemos tener una estación meteorológica que se encuentre midiendo la velocidad del viento, y cuando éste supere determinada velocidad, el sistema realiza la bajada de persianas y regula la luz interior para que siempre se mantenga la misma luminosidad. El alcance de la domótica es infinita.

¿Cómo controlo mi casa?

El control del hogar se puede realizar de diversas maneras, ya sea desde las pantallas táctiles instaladas en la vivienda, a través de un Smartphone mientras disfrutas de un día de sol al lado de la piscina o mediante una tablet desde la comodidad de tu sofá. El control puede ser local o remoto, esto es, desde la tranquilidad del hogar o desde cualquier parte del mundo. Cada usuario puede tener su propia configuración, las pantallas son diseñadas a gusto de cada cliente.

Los 4 pilares fundamentales de la domótica

Cuando pensamos en qué es la domótica y cuáles son sus alcances, nos vienen a la mente infinidades de funciones que podemos incluir. Pero para poder tener un orden y seguir un "mapa estratégico" a la hora de diseñar las soluciones que pretendemos desarrollar, tenemos que enfocarnos en los 4 pilares que tiene un sistema domótico: Confort, seguridad, ahorro energético y comunicación. A partir de ello, estamos en condiciones de aplicar cualquier solución y estar completamente seguros que vamos a realizarlo de la manera más eficiente.

CONFORT

A veces nos sentimos cansados de realizar siempre las mismas tareas dentro del hogar, esas tareas repetitivas que hacen a nuestra casa un poco aburrida. Es por ello que la domótica se encarga de hacer por nosotros aquellas cosas que son siempre iguales. La domótica juega un papel muy importante en este punto, ya que posee el control de todo el inmueble. Por ejemplo encender o apagar las luces de las estancias mediante sensores, realizar el riego del jardín en función de la humedad detectada en el ambiente, control de iluminación, control de clima, control de aberturas, etc; así como también programar escenas para que el inmueble se adapte a las necesidades de cada persona.

seguridad

La seguridad del hogar es uno de los pilares más importantes. Consiste en una red de seguridad encargada de proteger las personas y los bienes. Esto se agrupa en dos pilares: la prevención y la detección. La prevención se refiere a evitar acciones indeseadas como son la intrusión de extraños, o la manipulación de enchufes por parte de niños, realizar alumbrado automático en zonas de riesgo, entre otras. La detección se realiza mediante sensores ubicados estratégicamente dentro y fuera del hogar, esto es, detectores de gas que miden el nivel de CO2 en el ambiente y si se supera el umbral permitido, realizan el corte del suministro y se produce la apertura de ventanas para poder ventilar el ambiente; detectores de humo, detectores de incendio, detectores de fuga de agua, etc.

ahorro energético

Es la acción de administrar las energías que se utilizan en un inmueble. Este es un pilar clave, de nada sirve activar la climatización, por ejemplo, mediante suelo radiante, si a la hora de usarlo tenemos las ventanas abiertas. La domótica debe ser capaz de regular la temperatura de las diferentes estancias de una casa. Aplicar modos de funcionamiento según la ocupación, el momento del día y las necesidades reales. Por ejemplo, mantener una temperatura constante en el comedor a la hora del almuerzo, pero no así en las habitaciones y en forma inversa a la hora de dormir. La domótica juega un papel muy importante en este punto, ya que cuenta con la inteligencia suficiente para realizar dichas acciones. Otro ejemplo real de ahorro energético, se da en el control de las persianas. Cuando la vivienda no está ocupada, las persianas en modo automático, deben tener la suficiente inteligencia para permitir pasar la radiación solar, calentando gratuitamente la vivienda, en invierno; y bloquear dicha radiación en verano, ayudando a la refrigeración también de una forma limpia. La gestión energética es considerada una de las aplicaciones más trascendentales de la domótica.

comunicación

Smartphones, tablets, portátiles, autos, hoy en día todo está conectado, bien por internet, redes locales, etc… nuestro hogar no se queda atrás. Cuando hablamos de comunicación en un sistema domótico, no nos referimos a la forma en que un sensor enciende una luz, sino a la comunicación del usuario con el sistema. Nuestra vivienda debe de ser capaz de comunicarnos en tiempo real de los estados en los que se encuentran los dispositivos, los sensores, avisarnos de las alarmas técnicas, etc, ya que la comunicación es la única manera de poder conocer el estado en que se encuentra nuestro hogar. Y esta comunicación también debe de ser bidireccional, nosotros podremos actuar sobre cualquier aspecto de la vivienda, estemos donde estemos: abrir la puerta principal aunque no estemos en casa, visualizar las cámaras de vigilancia, activar el riego en el jardín o poner en modo confort la climatización en una segunda residencia.